UE combatirá la corrupción en un TLC

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La Unión Europea (UE) combatirá por primera ocasión la corrupción en un tratado de libre comercio (TLC), al modernizar el que opera con México (TLCUEM), de conformidad con el “acuerdo en principio” que alcanzaron ambas partes el pasado sábado.

De ser firmado y ratificado, el TLCUEM actualizado será el primer acuerdo comercial de la Unión Europea que incluya disposiciones para luchar contra la corrupción, con medidas para actuar contra el soborno y el lavado de dinero.

Según el acuerdo en principio, México y el bloque europeo abordarán el blanqueo de dinero, especialmente asegurando que la identidad de quien posee realmente una cuenta bancaria, fideicomiso o fondo (el beneficiario efectivo) sea conocida siempre y las autoridades pertinentes, como las fiscales o judiciales, puedan acceder a esa información.

Los gobiernos de ambas partes buscan promover la participación activa de la sociedad civil en la prevención y lucha contra la corrupción.

Los grupos asesores nacionales podrán presentar propuestas sobre cómo abordar mejor la corrupción en el TLCUEM.

Este nuevo pacto comercial tendrá un mecanismo que permitirá a México y la Unión Europea consultas para encontrar una solución amistosa a cualquier desacuerdo sobre la interpretación o implementación de las disposiciones anticorrupción.

En el procedimiento de consulta, las partes pueden solicitar la asistencia de un grupo de expertos, que emitiría un dictamen con una solución propuesta.

Dicha opinión se haría pública y requeriría que las partes debatieran las formas de implementar las recomendaciones, con la ayuda de la sociedad civil si correspondiera.

Se pretende que el TLCUEM tenga disposiciones para combatir y prevenir la corrupción en el comercio y la inversión, lo cual es importante debido a las formas negativas en que afecta y es que compromete las oportunidades de acceso al mercado, erosiona las concesiones comerciales y distorsiona los compromisos destinados a crear un mismo nivel de campo de juego.

Refirieron que la corrupción puede actuar como un obstáculo no arancelario absoluto o como un costo para los inversores extranjeros directos, lo mismo en empresas que desean participar en procedimientos de contratación pública y contratos gubernamentales, que en operadores económicos que buscan obtener autorizaciones y exportadores o importadores de bienes, incluyendo el área de aduanas y controles relacionados.

Detallan que los objetivos de las nuevas disposiciones son prevenir la corrupción, principalmente promoviendo la integridad en el sector privado y público, mejorando los controles internos, la auditoría externa y la información financiera así como fortaleciendo la lucha contra la corrupción, perseguida a través de las convenciones internacionales, en particular la Convención de las Naciones Unidas Contra la Corrupción.

Fuente: El Economista

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