Délitos económicos: radiografía en México

Odoo CMS- Sample image floating

La incidencia de delitos económicos ha crecido de manera importante en México y en el mundo, debido a diversos factores como: una mayor conectividad, modelos de negocio disruptivos y el continuo avance de la tecnología, lo que ha sido aprovechado por la delincuencia más allá de cualquier frontera.

Si bien hay una mayor conciencia y exigencia en la rendición de cuentas, aún queda un largo camino por recorrer en cuanto a prevención, debido a la complejidad y evolución de este tipo de delitos.

México, del alto riesgo a las oportunidades

De acuerdo con especialistas la tasa general de incidencias creció del 37% al 58% entre 2016 y 2018, el mayor aumento en más de una década.

Sin embargo, los retos que conlleva este panorama van acompañados de grandes oportunidades. Hoy, la implementación de un sistema de prevención integral es vital para las organizaciones, y aquellas que logren establecerlo de manera efectiva contarán con una ventaja invaluable. Su capacidad de contención y respuesta ante los delitos económicos debe reforzarse con acciones tan esenciales como evaluar riesgos, que es la base de los programas de ética y cumplimiento. Bajo este marco, la prevención efectiva debe de considerar componentes que disuadan, detecten, investiguen y sancionen actividades ilícitas.

Los desafíos en corrupción, soborno y lavado de dinero

La corrupción, el soborno y el lavado de dinero lideran la lista de grandes problemas para México. Desde luego, se han logrado grandes avances, como es el Sistema Nacional Anticorrupción; no obstante, se enfrentan grandes desafíos a mediano y largo plazos. En la encuesta 2018, el soborno y corrupción alcanzaron una tasa de incidencias de 30%, colocándose en el segundo lugar de los delitos económicos, sólo por debajo de la malversación de activos (47%) y por arriba del fraude cometido por el consumidor (23%) y los delitos cibernéticos (22%).

Por otra parte, el lavado de dinero es uno de los temas que más se ha discutido y abordado en el país. Sin embargo, la encuesta muestra una tasa de incidencias de lavado de dinero de solo 6%. Más aún, mientras que el 30% de los encuestados en México indicó llevar a cabo algún tipo de actividad vulnerable, sólo 9% realizó una evaluación de riesgos de lavado de dinero, lo que lleva a cuestionar sobre la magnitud real del problema. Medidas como un mayor escrutinio de los terceros con quien se hace negocios, la disminución del uso de efectivo, y la inversión en la gente para fomentar los valores y la integridad, podrían fortalecer las acciones de prevención.

Fuente: Forbes

Share