¿Cómo protegerse de los fraudes bancarios?

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En México los fraudes bancarios crecieron a doble dígito en 2017, lo que causó una afectación por 15 mil 412 millones de pesos a los usuarios de las instituciones financieras que operan en el país.

En 2017 hubo 6 millones 546 mil reclamaciones de usuarios por posible fraude, 23% más que las registradas en 2016, según datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Y es que de 2014 el número de fraudes ha crecido exponencialmente. Los casos de reclamaciones por este delito pasaron de 2 millones 890 a 6 millones 546 mil en 2017, un aumento de 126%.

Pero, ¿de qué tipos de fraude se trata? El 98%, unos 6 millones 407 mil, son reclamaciones por posibles fraudes en tarjeta de crédito y de débito, esto significa un alza de 25% respecto al año anterior.

Los fraudes en tarjetas de crédito representan el 58% (3 millones 700 mil 205) de las reclamaciones por fraude en tarjeta, mientras que la de débito fue de 42% (2 millones 707 mil 706).

La mayoría de los fraudes se originan en transacciones por internet (51%). Le siguen las terminales en el punto de venta (32%), el comercio por teléfono (11%) y en cajeros automáticos (3%).

Y es que la tendencia del origen de los fraudes ha cambiado. Antes la mayoría de las reclamaciones por fraude eran en las terminales de punto de venta; ahora es por el comercio electrónico (compras por internet).

 ¿Cómo protegerse de los fraudes?

Antes que nada debemos identificar los tipos de fraudes que se mayormente ocurren en México:  

-El cibernético: los delincuentes utilizan la red para estafar a los usuarios, robar su información financiera y realizar transacciones ilicitas.

-Spam: con un mensaje masivo que aparenta tener fines publicitarios o comerciales, los defraudadores invitan a los usuarios a visitar una página o descargar un archivo con un virus que roba la información.

Para estos dos casos las recomendaciones son: instala en tu computadora o dispositivo móvil un buen antivirus, no des "clic" o abras vínculos sospechosos y si descargas aplicaciones, realízalo por medio de las tiendas y desarrolladores oficiales.

-Phishing: el objetivo de los delincuentes es hacerse pasar por una institución financiera para robar tu datos e información confidencial como número de tarjetas de crédito, claves, datos de cuentas bancarias, contraseñas.

-Vhishing: es el mismo principio de suplantación de identidad pero vía telefónica. Los defraudadores usan esa información para hacer comprar, solicitar créditos a tu nombre, hacer transferencias de dinero o hasta vaciar la cuentas.

La recomendación en estos casos es siempre evitar proporcionar tus datos si no estás seguro de que realmente se trata del banco. Si no estás seguro, es mejor que llames directamente a la institución financiera para corroborar la información.

Otras medidas son: no entregues tus datos por correo electrónico, toma en cuenta que las empresas y bancos NUNCA te van a solicitar tus datos financieros o números de tarjetas de crédito por teléfono o internet y si aún te queda duda del correo, llama o asiste a tu banco y verifica los hechos.

-Pharming: en este tipo de fraude te redirigen a una página de internet falsa mediante ventanas emergentes, para robar tu información. Usan mensajes engañosos como ¡Ganaste un auto, da clic aquí para reclamar tu premio!

Para no caer en este tipo de fraudes puedes: evitar dar clic en páginas sospechosas y no creas en premios "fáciles" ni en nadie que te pida datos personales a cambio de un premio. También puedes revisar que el sitio en el que estás tenga "https:" y un candado en la barra de direcciones.

Fuente: huffingtonpost.com.mx

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